lunes, 9 de marzo de 2009

Beiras chama a refundar o BNG


Xosé Manuel Beiras reapareció ayer en escena como la conciencia del BNG para reclamar un «exercicio de autocrítica» por los resultados electorales del pasado domingo, exigiendo además la dimisión de la dirección del Bloque con el fin de convocar una asamblea nacional para refundar la organización frentista. Acompañado por varios dirigentes del llamado Encontro Irmandiño, la corriente que lidera Beiras dentro del BNG, el veterano dirigente nacionalista, de 72 años, dejó abierta la puerta a una posible escisión en el nacionalismo en caso de que no haya una reacción en la cúpula.

«Non precisamos nin butacas no Parlamento nin cadeiras en San Caetano», manifestó ayer el ex portavoz nacional del Bloque, antes de advertir que en su corriente política están dispuestos «a dar a cara» para que el nacionalismo vuelva a ser creíble. Pero ese no será el primer paso. Los irmandiños quieren darle opción al sector oficial -dirigido básicamente por la Unión do Povo Galego (UPG) y los afines a Quintana- para que tomen medidas de inmediato y respondan al «batacazo monumental» del 1-M, en el que el BNG perdió un escaño y el Gobierno de la Xunta, retrotrayéndose al respaldo electoral previo a 1993, cuando obtuvieron trece diputados.

Beiras compareció en rueda de prensa junto a otros dos miembros críticos de la dirección del Bloque, Mario López Rico y Cristina Amor, y otros dirigentes irmandiños como Xosé Constenla, Concha Trigo o el alcalde de Teo, Martiño Noriega, al objeto de poner sobre la mesa sus condiciones para refundar la organización frentista.

Gestora provisional

Y la primera pasa por la «dimisión inmediata» de Anxo Quintana y los catorce miembros restantes de la ejecutiva nacional, a lo que sucedería la constitución de un «órgano interino de xestión» para conducir todo el proceso refundacional. Este órgano sería el encargado de convocar sin «coartadas» una asamblea nacional ordinaria, sin necesidad de aguardar al otoño.
Otra de las condiciones de los irmandiños es que la cita congresual sea abierta a toda la militancia, en detrimento de una asamblea por delegados, en la que estarían sobrerrepresentados -como ya ocurrió en el cónclave del pasado 5 de octubre- los sectores oficiales de la UPG y el quintanismo, pues son también los que controlan el aparato y la organización territorial del Bloque. «Hai que restablecer a estrutura horizontal», resumió Beiras.
Recollido o día 6 de marzo de 2009 na Voz de Galicia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario